La Coordinadora de ONG para el Desarrollo, ha presentado la primera iniciativa de este tipo en el sector y pionera en Europa, una Herramienta de Transparencia y Buen Gobierno .
Se trata de una propuesta de autorregulación que se une a otros mecanismos de control, propios y ajenos, como son el Código de Conducta y las auditorías externas a las que las ONGD se someten las organizaciones. La Herramienta es un sistema para evaluar objetivamente la Transparencia y Buen Gobierno de las ONGD. Supone un ejercicio público de rendición de cuentas y ofrece una fotografía sobre la transparencia en el sector y ayuda a que las organizaciones realicen una mejora constante, todo ello en consonancia con el Plan Director de la Cooperación Española, como ha destacado Gonzalo Robles.
“Con esta Herramienta –ha afirmado la Presidenta de la Coordinadora Mercedes Ruiz-Giménez- las ONGD que formamos parte de la Coordinadora damos un paso más en nuestro compromiso con transparencia y el buen gobierno, valores primordiales de nuestra forma de trabajo y una exigencia creciente de la ciudadanía”.
Se trata de un documento elaborado gracias a un convenio con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) que revela, entre otras cuestiones clave, que el mayor problema se encuentra en los niveles de accesibilidad a estos alimentos, bien por no disponer de recursos económicos para adquirirlos en los mercados, bien por no disponer de los medios suficientes para cultivarlos.
En total una de cada seis personas en el mundo, el 15% de la población, no puede desarrollar una vida activa a causa de de los problemas físicos o de salud achacables al hambre y, según Naciones Unidas:
El hambre y la desnutrición son considerados a nivel mundial el principal riesgo para la salud, más que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas
Burundi, Eritrea, Etiopía, Mozambique, República Democrática del Congo, República Unida de Tanzania, Zambia y Haití son los países que más población desnutrida concentran.
Los factores que esconde el desafío del hambre
El cambio climático, la degradación medioambiental, la especulación con el precio de las materias primas alimentarias, el acaparamiento de tierras y la extensión de los biocombustibles parecen ser los principales factores que hay tras este problema, según el estudio de Manos Unidas.
Pero es que, además, el calentamiento global influye en las temperaturas y el volumen de las precipitaciones, lo que hace disminuir la producción de cosechas tradicionales y genera catástrofes como inundaciones o huracanes. Y puesto que tres cuartas partes de la población vive en zonas rurales, es más que comprensible el impacto del clima en su modo de subsistencia.
A la lista se suma también el acaparamiento de tierras por parte de algunas compañías multinacionales, lo que afecta de manera directa a las explotaciones de subsistencia de las familias agricultoras y, al mismo tiempo, favorece la implantación de grandes extensiones de monocultivo, lo que hace que estos países cada vez dependan más de la importación.
Otro fenómeno a destacar es la extensión de cultivos como biocombustibles, que también requieren grandes superficies de terreno, y la especulación con los precios de materias primas básicas como el café el azúcar o el cacao, en los mercados bursátiles, ya que las fluctuaciones en los precios arruinan las economías de países productores.
Proliferan las nuevas tecnologías y a las ONG en su labor de ayudar al mundo no les queda otra que ponerse las pilas y utilizarlas no en provecho propio sino para sus propios fines, los solidarios. Este es el caso de Manos Unidas en su intento por ayudar a las personas que pasan hambre y, visto lo visto, realizan un guiño a los jóvenes, a esos expertos en redes sociales, esperando cosechar éxito en sus mentes y despertar en ellos su espíritu altruista.
Y para hacerse con la generosidad de esos corazones lozanos y casi tecnológicos, la entidad humanitaria ha creado un filtro en Instagram que, curiosamente, se ha convertido en el primer filtro fotográfico solidario mediante el cual Manos Unidas pretende que estos usuarios, y escribimos usuarios para que los que no sean jóvenes y usen las mismas aplicaciones también se apunten a la iniciativa, compartan, literalmente, su comida.
Esto último se deduce, aunque no sólo, como luego explicaremos, del lema de la campaña: “Si vas a compartir tu comida, compártela de verdad” y es que, teniendo en cuenta que los últimos datos de la FAO verifican que hay 870 millones de personas pasando hambre en el mundo, es lógico que Manos Unidas y otras ONG con objetivos similares se suban al carro de las redes sociales y de lo que haga falta para conseguir tan glorioso fin. De cualquier modo, en esta ocasión, a lo que nos invita Manos Unidas es a aportar lo que podamos para acabar con esos 2,6 millones de muertes de niños menores de cinco años por, me parece increíble, desnutrición.
Pues bien, podemos utilizar el hashtag #FoodShareFilter para difundir la campaña, ese primer filtro fotográfico para Instagram con fines solidarios que estamos explicando y que se presenta como la nueva herramienta para combatir el hambre desde las redes sociales. Eso sí, si funciona lo bien que está previsto, permitirá a miles de usuarios convertir un gesto, ya habitual en Instagram, en una ayuda para las personas que pasan hambre. Hagámoslo.
Por otra parte, informa la ONG, descargar la aplicación cuesta 0,89€ y toda la recaudación irá dirigida a proyectos en países del Sur que desarrollará Manos Unidas. Como os decíamos, #FoodShareFilter va dirigida a los usuarios de las tecnologías digitales e intenta, de paso, concienciar e implicar al público más joven en las causas de compromiso social.
Si quieres descargarte la aplicación FoodShareFilter (para Apple o Android) entra en foodsharefilter.com y descubre todo sobre la campaña. Luego saca una foto de tu comida o saca una de tu biblioteca, aplica el filtro y ayuda a “compartir de verdad tu comida”. Y no te olvides de difundir este proyecto tan solidario en las redes como #FoodShareFilter. Share your food!